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miércoles, 7 de septiembre de 2011

DETECCIÓN TEMPRANA DE PÉRDIDA AUDITIVAS EN POBLACIÓN ESCOLAR DEL JARDÍN INFANTIL OSPINA PÉREZ, COROZAL – SUCRE, 2008.


JUAN JOSÉ VERGARA SERPA**


RESUMEN

INTRODUCCIÓN: la importancia y necesidad de realizar tamizaje auditivos a edades tempranas es postulada por diversas asociaciones internacionales, éstas informan que el diagnóstico de pérdidas auditivas se lleva a cabo después del año de vida y señalan  la necesidad de identificar los signos de hipoacusia a temprana edad, por medio de actividades de detección temprana, basadas en la comunidad y centrada en la familia, con la finalidad de que se pueda rehabilitar los individuos con pérdida  auditiva de cualquier grado y tipo.

OBJETIVO: Detectar pérdidas auditivas en la población escolar, brinda la posibilidad de ofrecer rehabilitación oportuna y acorde. La identificación de hipoacusia en escolares, y el cuidado de la salud auditiva  son importantes para un buen desarrollo del lenguaje, habla, aprendizaje y emocional; este proyecto se encargó de identificar por medio de tamizaje auditivo posibles pérdidas auditivas y su posterior confirmación, la remisión oportuna y la orientación alternativa al tratamiento audiológico, otológico y fonoaudiológico.

MATERIAL Y METODO: Se seleccionaron 212 niños escolares de 4 a 12 años de edad. Su valoración fue dada después de que los padres firmasen el consentimiento informado y reportasen  en la anamnesis audiológica (AA), los factores de riesgos (FR); el examen fue realizado por medio de otoscopia y audiometría de vía aérea en campo abierto (AVA), los pacientes que fallaron se remitieron a una valoración audiológica clínica de confirmación (ACC).

RESULTADOS: De 212 niños en edad escolar que se examinaron fallaron en la prueba el 4.71 % (10 pacientes) y pasaron el 95.28 (202 pacientes). El 80% de los que fallaron tienen antecedentes de FR  para hipoacusia y el 20% restante no reporto ninguno. De los que fallaron el 20% presentan hipoacusia confirmada y FR para la hipoacusia.

CONCLUSIONES: El acceso a población permitió la realización del tamizaje auditivo. Es importante destacar que a los niños que se les confirmó una hipoacusia deben seguir un tratamiento oportuno y eficaz par la superación de las dificultades a nivel auditivo/comunicativo, y los que pasaron pero presentan FR se les debe observar el desarrollo del lenguaje, habla y aprendizaje.


PALABRAS CLAVES: Anamnesis, otoscopia, audiometría de vía aérea en campo abierto, hipoacusia, factor de riesgo para hipoacusia.



** Fonoaudiólogo, Universidad de Sucre, Colombia.




INTRODUCCIÓN

La importancia y necesidad de realizar  el tamizaje auditivo a edades tempranas, es postulado por diversas asociaciones internacionales, éstas informan que el diagnóstico de pérdidas auditivas se llevan a cabo después del año de vida y señalan la necesidad de identificar los signos de pérdida auditiva a temprana edad por medio de actividades de detección temprana, basadas en la comunidad y centradas en la familia con la finalidad de incluir al individuo con deficiencias auditivas en programas de rehabilitación temprana1,2,3,4

La realización del tamizaje auditivo en nuestro país fue implementada hace aproximadamente 16 años por el Ministerio de la Protección Social, mediante la utilización de instrumentos sonoros, reactometría y audiometría con voz.

La hipoacusia en los infantes es detectada por los padres no antes del año y medio o dos años de edad5. En estos momentos se está realizando valoración audiológica tipo tamiz para población infantil con equipos de otoemisiones acústica, potenciales evocados auditivos de tallo cerebral y AVA, pero éstas no se encuentran apoyadas por una ley que reglamente su realización dentro del plan obligatorio de salud (POS)6.

La última proposición sobre principios y pautas para los tamizajes auditivos fue dada por el comité conjunto de audición infantil en el año 2007, éste respaldó la detección temprana, la intervención de niños con pérdidas auditivas y recomienda los tamizajes auditivos, además postula que en el tamizaje los niños que no pasan deben recibir una evaluación audiológica completa para confirmar la pérdida auditiva.    

Aquellos niños diagnosticados deben ser tratados idealmente, aquellos que pasan el tamizaje pero presentan FR  deben recibir monitoreos periódicos; adicionalmente, se debe proveer de información a la familia por profesionales fonoaudiólogos y audiólogos, acerca de los cuidados de la salud auditiva, comportamientos auditivos del habla y del lenguaje7. Por otro lado es importante que el profesional fonoaudiólogo informe a  la familia del proceso de tamizaje, objetivos, procedimientos y resultados, siempre respetando la confidencialidad y privacidad (consentimiento informado)8. Por último, se realiza una historia clínica, la cual debe llevar información general del paciente y sus FR para hipoacusia, lo que permite supervisar la calidad del tamizaje.

Para tener conciencia de la importancia de los tamizajes auditivos hay que saber que la hipoacusia constituye un problema importante de salud pública y tiene mayor relevancia cuando se trata de niños en edades tempranas, por los déficits que estos acarrean para la adaptación escolar y social de éstos9,10. Se ha estimado que la hipoacusia tiene una incidencia de 1 por 1000 nacidos vivos11.

Yoshigana (1998) y sus colaboradores demostraron que el diagnóstico y posterior aplicación se realiza cuanto antes, el desarrollo del lenguaje será mejor en comparación con un niño normoyente12. Teniendo un propósito definido y muy justificado el Instituto Norteamericano de salud (1982), publicó una lista de FR para patologías auditivas congénitas13. Entre las cuales tenemos las más relevantes:

“Bajo peso al nacer, hipoxia neonatal, hiperbilirubinemia, uso de ototóxicos, malformaciones craneofaciales (respiración oral), antecedentes familiares de hipoacusia congénita, enfermedades infecciosas durante el embarazo entre otras”14.

Además que se tenga en cuenta las preocupaciones de los padres sobre la audición de los niños15.

Sin embargo al evaluar niños con factores de riesgo solo se logra identificar un 50% de los hipoacusicos con FR, es por esto que actualmente se recomienda estudiar la audición de todos los niños16,17.

Teniendo presente lo expresado por el sistema nacional de información sobre discapacidad (1995), en Colombia la prevalencia de discapacidad auditiva es de 1.3% por cada mil habitantes de los cuales el 87.6% presentan pérdida auditiva parcial y 18.4% perdida total18. Los cuales si se hubieran tratado a tiempo se mejorarían los resultados favorablemente con relación a la calidad de vida del hipoacusico.

Cabe por ultimo destacar que este proyecto es el resultado del esfuerzo realizado por el Jardín Infantil Ospina Pérez, con la colaboración de los padres de familia y su comunidad docente, que pusieron todo su empeño para lograr la valoración de 212 niños de Transición y Educación Básica Primaria entre las edades de  4 a 12 años, de ambos sexos con y sin FR para hipoacusia, con la finalidad de detectar pérdidas auditivas por medio de la aplicación de AA, otoscopia y AVA, para luego analizar los resultados, separar a los pacientes que pasaron de los que fallaron la prueba de tamizaje y remitir a estos últimos al Centro de Diagnóstico Médico (CDM) de la Universidad de Sucre para la valoración audiológica clínica confirmatoria.


MATERIALES Y MÉTODOS

Este proyecto en modalidad de pasantía estuvo enmarcado dentro de un estudio descriptivo, según el autor SAMPIERI19, puesto que su finalidad fue identificar la condición auditiva de la población escolar del Jardín Infantil Ospína Pérez del municipio de Corozal – Sucre, Colombia durante el año 2008.

La población estuvo constituida por 212 entre las edades de 4 a 12 años de ambos sexos, de transición y educación básica primaria, con y sin FR  para hipoacusia.

Se realizaron conferencias a los directivos docentes, maestros, padres de familia y auxiliares docentes, dentro de la localidad de Corozal, en el auditorio de la Institución Educativa Gabriel García Márquez y el aula múltiple del Jardín Infantil Ospína Pérez, esto se llevo a cabo por medio de la exposición de temáticas como: importancia de la audición y detección de pérdidas auditivas.

Durante estas jornadas se promociono el proyecto, se informó a los padres sobre el procedimiento de valoración que se llevaría a cabo y se firmo el consentimiento informado (C.Inf), además se obtuvo información a cerca de los FR para hipoacusia.

Se utilizó la AA para la recolección de datos relevantes de la historia clínica y se llevo a cabo el tamizaje. Este necesito dos equipos, que valoran dos aspectos diferentes.

El primero es la otoscopio, con este se realiza la otoscopia que es un examen que se aplicó de forma sistemática y consistió en la inspección y palpitación del pabellón auricular (PA) y áreas circundantes, la exploración del conducto auditivo externo (CAE) y el examen detenido de la membrana timpánica (MT) con sus estructuras; en el PA se prestó atención al tamaño, forma y posición con relación a la cabeza, su coloración, aspectos de la piel y presencia de lesiones; además de la observación del área retroauricular con el fin de buscar zonas cicatrízales o lesiones, después se siguió con la inspección del CAE y la MT, iniciando en la tracción del PA hacia arriba y hacia atrás (en niños grandes) y hacia atrás y hacia abajo (en niños pequeños). Lo primero que se observó fue la limpieza del CAE, el cual podría revelar impactaciones de cerumen, lesiones, secreciones, hongos y/o cuerpos extraños, luego se paso a la exploración de la MT y sus estructuras, en la cual se tomó en cuenta la posición en que se ubica esta en el CAE, sus puntos de referencia, vascularización, coloración, perforaciones, retracción, abombamiento y/o placas calcificadas o placas de timpanoesclerosis, entre otras.

El segundo es el equipo de valoración de la audición este fue el audiómetro electrónico de marca Beltone, modelo 109 y serie 11c 1972, con el cual se realizaron las AVA  en las frecuencias de 500, 1000, 2000 y 4000 Hz (sin ayuda de una cámara sonoamortiguada pero controlando al máximo el ruido ambiente).

Se puede decir que la AVA valora la capacidad para detectar sonidos presentados o transmitidos a través de la vía aérea, es decir de unos auriculares. No obstante para obtener unos resultados fiables, fue muy importante la colaboración de los niños, siendo necesario una buena atención a la prueba y que respondiesen a la misma con sinceridad.

La información audiológica se clasificó según criterios de pasa o falla, en donde los resultados se presentaron en forma gráfica, mostrando si el paciente es capaz de oír los tonos (pitos), a diferentes frecuencias; una respuesta por encima de 25 decibeles (dB), fue considerada como anormal (en prueba de tamizaje auditivo por AVA). Los que fallaron se remitieron a los respectivos servicios especializados, ya sea por ORL o audiología, ésta última se hizo obligatoria para todos los individuos que fallaron. Las evaluaciones ACC se realizaron en el servicio de audiología del CDM de la Universidad de Sucre, con un audiómetro marca Maico MA41, por el fonoaudiólogo a cargo.


Algoritmo propuesto para la valoración audiológica.

 



RESULTADOS

Se tamizaron 212 niños con edades comprendidas entre los 4 y 12 años de edad, durante el año lectivo 2008 y para el análisis de los datos se utilizó  la descripción porcentual de la población. En la tabla 1 se aprecia la distribución por edad de los pacientes que ingresan al estudio y demuestra que la composición por edad fue descendiendo a medida que asciende la edad de los estudiados.

TABLA Nº 1. Distribución por edad de pacientes que ingresan al estudio.

Años de Edad
Nº de ptes
%
4 a 6 años
134
63.20%
7 a 9 años
74
34.90%
10 a 12 años
4
1.88%
Total
212
100.00%









Al aplicar la AA y al analizar los FR para hipoacusia se evidenció que existe una diferencia no muy marcada a nivel porcentual entre los que tienen  FR y los no. La figura Nº 1 muestra la frecuencia de pacientes con y sin FR.

Gráfica Nº 1.  Frecuencia de pacientes con y sin FR para hipoacusia que ingresan al estudio.
 


La frecuencia FR para hipoacusia encontrados en la población infantil se aprecia en la Tabla Nº2.

TABLA Nº 2. Frecuencia de FR para hipoacusia encontrados. El total de pacientes  con antecedentes de FR encontrados es de  95 de 212 que entran al proyecto.





F.R.






%  F.R. para hipoacusia  (de 95 ptes)
%  equivalente al 41% (95 ptes con FR)
Otitis con otorrea y otalgia.
25
26.31%
11.79%
Enf. respiratorias asociadas a resp. oral con episodios de otitis
22
28.15%
10.37%
Hipoxia, prematurez e infecciones en el embarazo.
20
23.15%
10.37%
Asma con otalgia.
8
8.425%
3.77%
Golpes en la cabeza asociado a otalgia.
6
6.31%
2.83%
Varicela  asociada otalgia
5
5.26%
2.35%
Familiares con hipoacusia congénita.
3
3.15%
1.41%
Convulsiones, problemas de lenguaje/aprendizaje asociados a episodios de otalgia.
2
2.10%
0.94%
Hiperbilirrubinemia.
1
1.05%
0.47%
Parto complicado y cisticercosis.
1
1.05%
0.47%
Leptospirosis.
1
1.05%
0.47%
Meningitis.
1
1.05%
0.47%

Al aplicar la prueba tamiz se evidencia la frecuencia de pacientes que fallan y     pasan, como se puede apreciar en la grafica No 2.

Gráfica Nº 2. Frecuencia de pacientes que pasan y fallan.











De los pacientes que fallaron se encontró que existen 80% con FR y 20% sin FR. De los que pasaron se observó que 39.6% (80 pacientes) tiene FR para Hipoacusia y 69.39% (122 pacientes) no tiene FR.

La frecuencia de pacientes de la población total que pasan y fallan la prueba tamiz que reportaron FR  para hipoacusia, se clasifican según FR en una escala descendiente, las cuales son:

·    La Otitis con otorrea y otalgia, obtuvo una frecuencia de 27.58% (24 pacientes) pasan, y el 12.5% (1 paciente) Falla.
·         Enfermedades respiratorias asociadas a respiración oral y malformaciones craneofaciales con episodios de otitis, el 22.98% (20 pacientes) pasan y el 25% (2 pacientes) fallan.
·  Hipoxia, prematurez e infecciones durante el embarazo, encontramos que el 19.54% (17 pacientes) pasan y 37.50% (3 pacientes) fallan.
·  Asma asociado a otalgias frecuentes, el 8,04% (7 pacientes) pasan y el 12.5% (1paciente) fallan
·    Hiperbilirubinemia alta, el 0% pasa y el 12.5% (1 paciente)  falla

A  continuación se expone el porcentaje de pacientes que pasan y que tienen FR, estos son los siguientes:

·        Traumas en la cabeza asociados a episodios de otalgia, el 6.89% (6 pacientes) pasan.
·        Varicela asociada a episodios de otalgia, el 5.74% (5 pacientes) pasan.
·        Familiares con hipoacusia congénita, el 3.44% (3 pacientes) pasan.
·        Convulsiones, problemas de lenguaje -  aprendizaje, asociados a episodios periódicos de otalgia, el 2.29% (2 pacientes) pasan.
·        Parto complicado, cisticercosis, lectospirosis y meningitis; cada uno de estos FR corresponde al 1.14% (1 paciente) que pasan.

La tabla No 3 muestra la frecuencia de pacientes que pasan o fallan la prueba tamiz, clasificados en rango de edad y sin FR.

Tabla Nº  3. Frecuencias de paciente que pasan y  fallan la prueba - tamiz clasificados en rango de edad y que no tienen FR para hipoacusia.

Rango de edad
Pasan
Fallan
%
%
4 a 6 años
75
65.21%
2
100%
7 a 9 años
39
33.91%
0
0%
10 a 12 años
1
0.86%
0
0%
Subtotal 
115
100%
2
100%
Total  ptes sin F.R.  
    117
100%

Al remitir  a los pacientes a una valoración ACC para confirmar la pérdida auditiva, se llegó al porcentaje de pacientes que fallaron en la prueba tamiz y que se les confirmó una pérdida auditiva, este es de 20% (2 pacientes), y el 80% (8 pacientes) restante tiene audición normal (falsos positivos).

Los pacientes hipoacusicos, confirmados están distribuidos en 50% en el rango de edad de 4-6 años y el otro 50% restante se encuentra en el rango de edad de 7 a 9 años.

El porcentaje de pacientes falsos positivos están entre los rangos de edad; de 4 a 6 años con un 50% (4 pacientes) de los cuales el 75% (3 pacientes) tienen FR, y en el rango de edad de 7 a 9 años el otro 50% (4 pacientes) de los cuales el 75% (3 pacientes) también tienen FR.

El 100% de los pacientes con hipoacusia confirmada presenta FR, el cual es enfermedad respiratoria asociadas a respiración oral y malformaciones craneofaciales con episodios de otitis
 

CONCLUSIONES

La hipoacusia a temprana edad y en edad escolar interfiere en el desarrollo del lenguaje, aprendizaje, relaciones sociales y calidad de vida, por esto es importante establecer su diagnóstico y tratamiento otológico, fonoaudiológico y audiológico oportuno, y los estudios para detectar perdidas auditivas mas rápidos y a un bajo costo son los de tamizaje auditivo20.

El costo del tamizaje auditivo es mínimo a diferencia del tratamiento para la rehabilitación de niños con problemas de hipoacusia y sus complicaciones, el cual se estima en 15.000 dólares al año por paciente 21.

El fin del tamizaje auditivo es detectar casos sospechosos para luego ser confirmados mediante pruebas objetivas.

En nuestro país no se realizan ningún tipo de tamizaje auditivo con audiometría, impedanciometria, ni electrofisiología (potenciales evocados auditivos),  a nivel público que sean apoyado por el sistema de salud, ni con los neonatos que poseen FR para hipoacusia, ni en niños en edad preescolares y escolares, por no estar estos tamizajes contemplados en el POS.

Hoy en día estos tamizajes auditivos son ejecutados esporádicamente por el Ministerio de la Protección Social 22 y de forma particular por los fonoaudiólogos y audiólogos comprometidos con la salud auditiva de la población.

El rango de edad donde más se valoraron pacientes en el estudio fue en el rango de edad de 4 a 6 años, contrario a esto los rangos de edad con menos tamizados fueron; de 7 a 9 años, seguido de 10 a 12 años. Éstos resultados se debieron a las características particulares de la población estudiada.

La colaboración conjunta de directivos docente, maestros, auxiliares de pedagogía, padres de familia y la comunidad en general son importantes para la realización de estos proyectos que beneficiaran a los individuos con FR para hipoacusia y/o con pérdida auditiva que no se hayan podido detectar para su remisión a servicios especializados otológico, audiológico, y fonoaudiológico para la prevención, confirmación y tratamiento oportuno.

El tamizaje auditivo realizado nos brinda información acerca de las condiciones auditivas de la población escolar sujeto de estudio; de 212 niños tamizados pasan la prueba 95.28% y fallan el 4.71%, aquellos niños que fallaron, se les remito a una valoración audiológica clínica para confirmar la pérdida auditiva y tomar los correctivos apropiados y oportunos, evitando posteriores complicaciones a nivel del habla, lenguaje y/o aprendizaje.

Existe una gran gama de FR en los pacientes que fallaron la prueba, el índice más alto de falla se presentó en los niños con antecedentes FR de hipoxia neonatal, prematurez e infecciones durante el embarazo con un porcentaje de 37.50%, seguido de esto, se encuentran las enfermedades respiratorias asociadas a respiración oral y malformaciones craneofaciales con episodios de otitis apoyándonos en esto se recomienda que sean valorados por audiología y fonoaudiología todos los infantes que presenten FR similares o iguales.

El índice más alto para los niños que pasaron y presentaron FR para hipoacusia fue de otitis con otorrea y otalgia, seguida de enfermedades respiratorias asociadas a respiración oral y malformaciones craneofacial con episodios de otitis.

Para dar continuidad al proceso de tamizaje auditivo se deben remitir a IPS públicas y privadas, EPS, ARS y particularmente al Centro Diagnóstico Audiológico y Fonoaudiológicos teniendo en cuenta no solo las causas en las cuales se encontró alteración en la parte orgánica del oído valorado por otoscopia, sino también en la fisiológica valorada por la AVA. Además de tener en cuenta las dificultades observadas en el habla, lenguaje y aprendizaje aunque en estas no se evidencie perdidas auditivas asociadas.

Haciendo el seguimiento de los pacientes que fallaron en la prueba tamiz, se confirmó que el 20% de los que fallaron presentaron hipoacusia de diferentes grados, y el 80%  restante se le diagnóstico con una sensibilidad auditiva periférica dentro de parámetros  normales, cabe mencionar que posiblemente los resultados obtenidos en el tamizaje de los falsos positivos  estuvieron influencia  por los cuadros gripales, por lo que hay que tener presente que los pacientes que presenten cuados agudos infecciosos de vía respiratorias superiores pueden fallar con más probabilidad en el tamizaje auditivo que los que no lo tengan, haciéndose necesario confirmación del estado audiológico.

Es importante señalar la urgente necesidad de adelantar programas de detección temprana  de patologías auditivas y comunicativas, con el propósito de llevar a cabo acciones de habilitación, rehabilitación Fonoaudiológica y audiológica oportuna, que nos permita brindar a las comunidades futuras una mejor calidad de vida.

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